Reflexiones sobre el diseño

agosto 10, 2010

En el reciente retiro estival, durante el viaje de vuelta en tren, tuve – a partir de un texto de Otl Aicher – una interesantísima charla con Antonio (compinche de placeres cotidianos en Compartir es vivir) acerca del diseño.

En líneas generales, Antonio defendía al diseño como parte de los diferentes oficios que se pueda desempeñar. Una parte inherente y más orientada al acabado final, a la estética, y no especialmente diferenciada del resto de tareas.

Mi visión coincide en algunos puntos pero difiere totalmente en otros. En mi opinión lo más característico de diseñar es, sobre todo, el utilizar un modo propio y singular de acercamiento a un problema.

En el fondo, no estábamos tan alejados. Ambos estamos de acuerdo en el placer que nos producen los productos y servicios bien diseñados y el horror deshumanizado de muchas soluciones de ese supuesto “diseño” que sirve para todo. El debate se centra más bien en la naturaleza del diseño.

Éste es un tema un tanto conflictivo y, supongo, de difícil solución a día de hoy.

Sin embargo, como es un asunto que me encanta, apunto aquí algunas de mis pensamientos más (relativamente) consolidados sobre el tema, basado en mi propia experiencia, con la intención de abrir el debate:

1. Sobre el diseño

1.1. ¿Qué es diseño?
Para mí, el diseño es planificación. Es la definición de cómo se debe hacer algo para conseguir un determinado fin.

1.2. ¿Qué no es el diseño?
El estilo, la moda, la firma, el arte aplicado, la estética sin argumento. A día de hoy es bastante habitual confundir diseño con estilo o incluso con manierismo, el famoso “de diseño” como sinónimo de “modernillo”. Dentro del diseño puede haber, por supuesto, tendencias. Supongo que el abuso de esas tendencias (de gran impacto en el acabado final) por parte de los diseñadores es el culpable de todo esto.

1.3. Entonces, ¿todo es diseño?
Prácticamente sí. Cualquier cosa medianamente planificada, meditada o pensada un poquito, es algo diseñado. Otra cosa es que esté bien o mal diseñado. Creo que cuando hablamos de diseño hablamos, sobre todo, del hecho de pensar – de manera consciente – lo que sea más útil o cómodo para las personas.

2. Caracteristicas

2.1. ¿Por qué se caracteriza?
Para mí el diseño se caracteriza por ser es una manera de encontrar soluciones aproximativas a los problemas a través de la creatividad. Para ello, se prioriza, se diseña siempre desde lo más probable, no desde todo lo posible.

Esto lo entronca con el ser humano y sus necesidades, su uso, su contexto. Para ello se necesita entrar en un modo de trabajo distinto, donde las soluciones, al principio meras apuestas a partir de los requisitos y el contexto, se toman desde un punto de vista general y se van enfocando y refinando para contrastarlas, pasando del “diseño conceptual” al “diseño detallado”.

En mi opinión, esa manera de pensar es diferente, tiene una entidad propia.

2.2. ¿El diseño es arte?
No, en absoluto. El diseño, al igual que el arte, es creativo. Sin embargo, mientras que el objetivo de esa creatividad en el diseño es ayudar a resolver problemas mundanos, en el arte es el mucho más loable de expresar y representar emociones.

2.3. ¿El diseño es ingeniería?
No, tampoco. La ingeniería es pura ciencia aplicada y los principios científicos del diseño son muy débiles. Como consecuencia, la ingeniería es mucho más metodológica y precisa (una solución de ingeniería puede ser objetivamente mejor que otra), mientras que el diseño es más de patrones y de argumentación.

2.4. Entonces, ¿no hay reglas?
El diseño no es mera especulación. Una cosa es practicar una profesión aproximativa (vista general, apuesta, foco, y otra vez a empezar) y otra que ésta no tenga bases y principios en los que sustentarse.
Se podría decir que en diseño puede haber muchas soluciones potencialmente correctas, pero muchas más indudablemente incorrectas.

2.5. ¿Para qué sirve?
Diseñar, planificar, un poco es casi obligatorio antes de empezar cualquier cosa pero, en algunas ocasiones – no todas – es necesario diseñar bastante para obtener algo más que soluciones rugosas, incómodas, mecánicas, meramente operativas o directamente sin sentido, que, por mucha “carcasa” que se le ponga, nunca dejarán de serlo. No obstante, un estupendo diseño sin producto se perderá en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es asunto de cada uno saber en qué tarea invertir más tiempo, según el caso.

3. Disciplina

3.1. ¿Desde cuando se hace diseño?
Desde el principio de los tiempos. Como he comentado, casi cualquier cosa que se utiliza está mínimamente diseñada, así que desde que alguien pensó un poco lo que quería hacer antes de ponerse a ello y le dio un par de vueltas, ese alguien estaba diseñando. Y, en ocasiones, muy bien.

3.2. ¿Es una profesión?
Profesiones con una gran carga de diseño, como artesanos, arquitectos o inventores han existido desde hace mucho tiempo. Sin embargo, la figura del diseñador como tal es un producto de principios de la primera mitad del siglo XX. Con el auge del racionalismo la disciplina de diseño cobró importancia por sí misma, se inició su formación y se formalizaron los principios que se venían aplicando de manera informal hasta el momento, dando pie a los primeros “diseñadores”.

3.3. ¿Es necesario el diseño?
Desde me punto de vista, el diseño sí, por supuesto. El diseñador, sin embargo no es estrictamente necesario. El que sea un tipo de tarea diferente al resto no significa que no la pueda desempeñar la misma persona que lo fabrica. El diseñador no deja de ser un figura útil cuando esa tarea no se realiza correctamente, ya sea a nivel individual o a nivel, más frecuentemente, colectivo.

3.4. ¿Un diseñador tiene que estar especializado en algún campo?
No tengo una respuesta clara para esa pregunta. Yo creo, en principio, que sí. No creo que indispensable conocer todos los secretos de la técnica (el diseñador parte del “otro lado”), pero cuanto más enterado esté, mejor. Un buen diseñador de sillas conoce los materiales, va al taller, habla con el resto del equipo. Sin embargo, es cierto que un buen diseñador ha de poder trascender campos, levantar la vista del foco y plantear soluciones por encima de disciplinas, si procede. Un buen diseñador de sillas es capaz de proponerte que no tengas sillas, que mejor utilizar la escalera como asiento, si – por ejemplo – tu casa es pequeña.

10 comentarios to “Reflexiones sobre el diseño”


  1. Aicher? En serio? Todo va bien? ;)

    Tu mini-ensayo inqisitivo (o como se llame cuando cuentas algo mediante preguntas y respuestas) me ha recordado una entrevista a Charles Eames:

    Design Q&A:
    http://graphicdesigndiscourse.posterous.com/design-qanda-0

  2. Carlos Says:

    Jajaja, sí hombre, al tío Otl cada día se le quiere más en esta casa… aunque me atrevería a decir lo mismo del resto del vagón que soportó estoicamente cuatro horas de Hochschule für Gestaltung ;-)

    La verdad es que el formato inquisitivo respondía a la necesidad de ordenar mi opinión sobre la mayoría de las preguntas que salieron, de manera desordenada, a lo largo de la conversación. Era lo más directo.

    Sin embargo, no caí que en mi subconsciente debía estar esa entrevista a Eames. Ya no sólo en la forma, sino en muchas de sus respuestas (la diferencia es que Eames lo sigue diciendo mejor, más preciso y más breve).

    Por cierto que, no sé si lo recuerdas, ese texto me llegó gracias a tí hace muchos años, en un evento de Cadius. Lo dísteis fotocopiado.
    Sobra decir que, aunque años más tarde no lo tuviera presente, me marcó lo suyo :-)


  3. Sí, lo recuerdo! Fue el 4º Aniversario de Cadius, cuando teníamos fuerzas para andar predicando la Palabra de Otl por las tierras del señor :)

    Has leído El Manantial (de Ayn Rand)? Tengo yo ganas de hacer una tertulia un día alrededor de todas estas cosas. Me encantaría que estuvieras. Ya aviso.

  4. Carlos Says:

    Guay, cuenta conmigo!

    Pues, pese a las insistencias de algunos amigos, ni he leído “El Manantial”, ni he visto la adaptación cinematográfica. Ahora bien, tras el reciente artículo de Nacho Puell y los comentarios que ha generado no creo que tarde mucho en hacerlo…

  5. Pablo Says:

    Efectivamente, creo que desde un punto de vista amplio tu definición de diseño es correcta. Es interesante que digas que “diseñar” es “planificar”, una de las primeras capacidades cognitivas puestas en relación con el primer diseño en la historia (o mejor dicho en la prehistoria), el del instrumental lítico, es precisamente la planificación, asociada posiblemente con el lóbulo frontal.
    Fíjate que esta capacidad de “diseñar” ha sido precisamente utilizada en muchos casos para establecer la línea entre lo homínido y el primate, esto es, para decir qué es hombre. De hecho, es vital distinguir entre “uso” de herramientas y “diseño”, dado que ciertos primates (los chimpancés) son capaces de usar instrumentos, pero no de diseñarlos.
    Un ejemplo fantástico de diseño es la técnica Levallois, asociada a la industria Munsteriense. El núcleo, la piedra de la que surgirá el instrumental lítico, es preparado de antemano. Hay varios pasos entre la materia prima y el diseño final; esto es, hay una “planificación”.
    El problema con este concepto es que es tan extenso (lo has divorciado del objeto y lo has convertido en una metodología amplísima con la que resolver todos los problemas de la humanidad) que no vale prácticamente para nada. Es difícil reflexionar, salvo desde un punto de vista cognitivo, sobre el diseño en unos términos tan amplios. De hecho, decir que el diseño no es arte es incorrecto, el diseño puede ser o no arte, puede ser o no ingeniería, puede buscar o no un fin meramente estético. Los principios aplicables al diseño de un plato no son los mismos que los aplicables a una silla. La función, o el fin si así lo prefieres, no son los mismos.
    Creo que Antonio hace referencia a una acepción más concreta (y más útil) del término diseño donde la funcionalidad es sobrepasada por principios que no son arte (no buscan la trascendencia) pero tampoco son meramente funcionales. Define como diseño específicamente aquella actividad de planificación que busca un fin estético. Es un fin tan lícito como otro cualquier, ¿no? Si lo prefieres, lo podemos llamar “diseño con fines estéticos”, pero el resultado es el mismo. El fin determina la metodología más allá de un esquema meramente conceptual y exageradamente amplio.

  6. Carlos Says:

    Grande Pablo!

    Ya sabía que, en algún momento, le sacaría partido a tus recientes estudios de prehistoria :-D Muy interesante lo que dices.

    Por lo demás, de acuerdo en todo. Bueno, como apuntes, asegurarte que el diseño no tiene porque ser de objetos y recomendarte que reflexiones sobre la función de la estética, más allá de los – siempre necesarios y en algunos momentos ciertamente obligatorios – signos de los tiempos…


  7. […] en el interesante post Reflexiones sobre el diseño de Carlos Úbeda me aventuro a exponer mi punto de vista sobre algunas de las cuestiones que se […]


  8. […] oyer on Septiembre 24, 2010 · Dejar un comentario  BUSCO RESPUESTAS! Gracias a un brillante post de Carlos Úbeda, y a una referencia que hace a una entrevista de 1972 (!!) a Charles Eames sobre “Qué es el […]

  9. jose manuel Says:

    Llego muy tarde pero gran post!… gracias.

  10. Pablo Says:

    Muy interesante la entrada (no se cómo, pero navegando sobre estos temas voy y me encuentro con tu blog) y tremendamente didáctica. No se si te lo habías propuesto así o tus intenciones eran otras, pero para los novatos como yo me parece un gran punto de partida para seguir adelante con las cosas claras.
    Mis felicitaciones.


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